
Jerez de la Frontera, a 15 de diciembre de 2025
Querida familia y amigos del Hogar San Juan:
El pasado 16 de noviembre comenzaron nuestras jornadas solidarias, coincidiendo con la jornada mundial de los pobres. Ha sido un mes de muchas actividades, en las que tantas personas han participado con su trabajo, tiempo y sacrificio, organizando, preparando y llevándolas a cabo todas ellas.
Otros muchos se han acercado al concierto, al teatro, a las competiciones deportivas, y a los Claustros de Santo Domingo, donde tuvimos el rastrillo solidario. Y tantos otros han apoyado económicamente, o con alimentos y premios para entregar a los participantes. Y todo ello, completado el pasado día trece de diciembre con la Zambomba en el Hogar, como punto de encuentro también con los residentes del mismo.
En definitiva: ¡Cuántas personas a nuestro alrededor! Esa es la verdadera riqueza del Hogar, y a partir de ella, podemos hacer todo lo demás, y por tanto hacer realidad el encargo recibido de cuidar con esmero a las personas sin hogar que buscan alivio en nuestras manos. Somos instrumentos de este “Dios con nosotros” que vamos a celebrar en navidad. Esas palabras recogen el Ser Dios omnipotente, y al mismo tiempo, el niño que llora en la pobreza de Belén, dando esperanza a los pobres arrinconados en el mundo. No es un título de grandeza divina, sino la realización de la grandeza humana, que se encuentra sembrada en ese amor encarnado en Jesús de Nazaret, que le da valor a nuestra existencia hasta el extremo de su propia entrega.
Así, llegando a las fiestas de Navidad, os damos las gracias por toda la riqueza que habéis puesto en nuestra vida, en nuestra pobreza como Hogar San Juan, durante este año que va a terminar. Un año vivido con el privilegio de ser Templo Jubilar, al mismo tiempo que cumplimos quince años de camino. Todo ello, reflejo y expresión del amor involucrado de Dios mediante vuestros corazones.
Queremos compartir con vosotros la alegría de esa cercanía, deseando que se multiplique en vuestros corazones y vida diaria, y que también experimentéis la alegría de lo sembrado en nosotros hasta ahora con vuestra ayuda. Comenzaremos un año nuevo, pero haciendo crecer esta familia, acogiendo, cuidando, fortaleciendo y amando a los que quieran contar con nosotros en su necesidad.
Recibid todos: bienhechores, voluntarios, amigos, trabajadores, la Bendición que como hermano comparto con vosotros, y mi recuerdo ante el Señor y su bendita Madre de la Misericordia.
Hno. JUAN CARLOS
